Testimonios

Estas son algunas de las cosas que han dicho de mí...

Tener a Carmen como coach fue una experiencia increible, porque me ha ayudado a descubrirme como persona y como profesional. Me ha enseñado que puedo ver las cosas con otra perspectiva y puedo hasta decir que me ha cambiado para mejor. Gracias! Priscila – Profesora de Inglés 

Siempre he creído en que cada día se podía mejorar, en que cada día puedes aprender una cosa más, pero el coaching y la visión que me has ofrecido de esta herramienta me ha ayudado a ver que es necesario que para ser feliz es inexcusable  tener claro los objetivos personales y profesionales que quieres. Me has ayudado a ver lo importante que es valorarte y tener mucha seguridad en una misma para conseguir esos objetivos. Gracias por tus aportaciones. Un abrazo. Karina – Ejecutiva 

Fuí descubriendo a través de las sesiones que necesitaba a una profesional cómo tú para organizar mi vida y saber gestionar mi tiempo. Contigo mi vida se volvió más armoniosa y equilibrada. Gracias Carmen por tu buen hacer y profesionalidad. Eres un encanto. Juana – Funcionaria 

Sin duda alguna cuando no tienes claros cuales son tus objetivos y prioridades, es muy difícil llegar a conseguirlos. Gracias Carmen por ayudarme a organizar los objetivos que tenía en mente y asignarle a cada uno la prioridad que les corresponde.  Sole – Ingeniero Informático

Conocí a Carmen el año pasado en un curso de EFT de nivel 3, donde compartimos con el resto del grupo una experiencia muy enriquecedora. El que estuviese allí no fue algo casual y es ahora cuando lo estoy comprobando. A los pocos días se puso en contacto conmigo para realizar conjuntamente sesiones de tapping, propuesta que acepté de inmediato. La idea inicial era que alternáramos las sesiones, es decir, un día ella me la daba a mí y al siguiente yo a ella. Pero he de reconocer que la balanza se ha inclinado a su lado y, al final, se ha convertido en mi coach, mi terapeuta, mi facilitadora de EFT y, poco a poco, en mi amiga. Para mí es un placer trabajar con ella, las sesiones son uno de esos momentos esperados de la semana, que quieres que llegue porque sabes que vas a disfrutarlo y a sacarle partido. En este tiempo ha habido una gran evolución, de una Carmen, al principio, menos atrevida y más insegura, ahora está Carmen Guerra, con nombre y apellidos, confiada, fuerte, con un proyecto fascinante y con unas ganas tremendas de llevarlo a cabo. En nuestras sesiones ha utilizado todo su potencial y yo he sido la gran beneficiada, ha sabido integrar rondas básicas de tapping con EFT más elaborado, Faster, visualizaciones, relajaciones etc. Además ha compartido sus herramientas de coach con planes de acción y cuestionarios que me han ayudado a focalizar mis proyectos. El que tengo ahora entre manos, en gran parte, se lo debo a ella, así que muestro mi más sincero agradecimiento por su ayuda y apoyo. A nivel personal puedo resaltar su proactividad, la fe ciega en sus objetivos, su generosidad, la calidez y la ternura con la que habla, la claridad con la que se expresa, la confianza que transmite y lo cercana que es, cualidades que te animan a confiar plenamente en ella y a dejarte llevar. Además de liberarme en las sesiones, estoy aprendiendo muchísimo, cada semana tiene algo nuevo que contarme, un nuevo libro que recomendarme o una nueva idea que proponerme. Es un todoterreno, siempre dispuesta a dar lo mejor de sí misma, haciendo de su trabajo un servicio a los demás, así que os animo a todas a poneros en contacto con ella si hay algún aspecto en vuestra vida que queráis mejorar. Conmigo lo está haciendo. Gracias Carmen. Mariví – Empezando un nuevo camino como escritora

Comenzamos haciendo la sesión con un miedo que tenía a la oscuridad. Yo vivo en medio del campo, y claro, cuando llega la noche está todo muy oscuro…Cuando tenía que venir hacia mi casa, venía normalmente por la carretera, aunque tuviera que dar más vuelta. Hicimos una sesión, y a la semana, comencé a darme cuenta de los resultados, ya que decidí meterme por un camino, que va por el medio del campo, en el cual no hay ni luces ni nadie. Antes, alguna vez que no he tenido más remedio, y me he metido por ahí, iba todo el rato con taquicardias, y muy nerviosa. De repente me dí cuenta que iba tranquila, y la alegría que tenía fue muy grande. A partir de ese momento, cuando lo necesito, cojo ese camino de forma tranquila, sin miedo. Te doy las gracias Carmen, que eres maravillosa. Te mando un abrazo enormísimo!!!! Miriam – Terapeuta